Tengo el corazón roto, una parte de el se ha ido contigo, pero sé que ahora descansas y ya no sufres. Te voy a llevar siempre conmigo, mi bollito de crema con canela. Es bien cierto que hasta que no lo vives no lo sufres.
Gracias por estos maravillosos 2 años junto a mi, en mis peores días has sido mi vitamina para seguir adelante.